Comprar una propiedad inmobiliaria en Israel es una aventura y existen reglas muy precisas para que esta hermosa historia no se convierta en una pesadilla.
1- Me hago una primera idea del mercado local
2- Establezco mi presupuesto
siendo realista y
verifico mis capacidades de préstamo
Ejemplo: Dispongo de 250.000 euros, es decir 1.200.000 shekels y puedo reembolsar 4.000 shekels por mes gracias al alquiler que podré percibir del bien que compro (o que estoy dispuesto a pagar por mes si vivo yo mismo). Por lo tanto puedo pedir prestado 600.000 shekels, dispongo entonces de 1.800.000 shekels para mi adquisición.
Por lo tanto mis 1.800.000 shekels = precio apartamento + gastos agencia + gastos abogado + impuesto adquisición + simple mano de pintura, por lo que el precio del apartamento no debe superar los 1.600.000 shekels.
En efecto, 1.600.000 shekels + 37.000 agencia + 18.000 abogado + 128.000 impuesto de adquisición = 1.783.000 shekels, lo que deja 17.000 shekels para la mano de pintura y los gastos menores (peritaje, gastos de apertura de expediente bancario).
3- Defino entonces sobriamente
mis necesidades
4- J
e me protejo:
Tomo contacto con uno o varios abogados
5- Tomo contacto con una agencia y visito
6- Negocio
7- J
e muero de miedo,
dudo…
8- Firmo
9- Corro al banco
10-
Regreso
a mi casa
mézouzot
Hanouccat Habaït
La carrera ha terminado
¡por fin he realizado mi proyecto!
Fuentes: Una sólida experiencia forjada día a día, un buen conocimiento del mercado y de la realidad local, un equipo competente y reconocido, una clientela fiel y formidable.