El mercado inmobiliario israelí continúa desarrollándose, mostrando un crecimiento notable durante el verano de 2024. Los precios aumentaron un 0,9% en junio y julio, marcando así el octavo incremento consecutivo desde finales de 2023. Este aumento sostenido de precios ha atraído a numerosos inversores, especialmente en Beer Sheva y Jerusalén. En julio, las ventas subieron un 29% respecto al año anterior, en gran parte gracias a una mayor demanda de inversores extranjeros, que vieron sus compras aumentar un 62% interanual.
Para los compradores locales, el acceso a la propiedad se vuelve más difícil, sobre todo en las zonas metropolitanas como Tel-Aviv, donde los precios han aumentado considerablemente. Sin embargo, ciertas regiones, como Beer Sheva y las periferias de Jerusalén, ofrecen aún oportunidades interesantes con potencial de crecimiento a largo plazo. Los primerizos deberían concentrarse en estos mercados más asequibles.
En cuanto al alquiler, la demanda sigue siendo fuerte, especialmente en las grandes ciudades, donde los alquileres continúan subiendo debido a la escasez de oferta. Los inversores en alquiler pueden aprovecharlo, pero los inquilinos enfrentan desafíos crecientes, especialmente en zonas muy cotizadas como Tel-Aviv y Herzliya.
Los expertos aconsejan a los inversores seguir de cerca la evolución de las tasas de interés y privilegiar inversiones a largo plazo, ya que las fluctuaciones de precios podrían persistir. Además, con el aumento continuo de la población y la demanda en alza, ciertas regiones menos explotadas deberían experimentar una apreciación notable en los próximos años.