En los últimos meses, el mercado inmobiliario israelí ha experimentado un aumento notable de las adquisiciones por parte de residentes extranjeros, especialmente en ciudades como Beit Shemesh y Jérusalem. Esta tendencia está motivada principalmente por una voluntad creciente de conectarse con el Estado judío y por las preocupaciones ante el aumento del antisemitismo a escala mundial.
Según los datos del ministerio de Finanzas, en septiembre de 2024, los residentes extranjeros adquirieron 254 apartamentos en Israel, lo que representa un aumento del 119 % respecto al mismo período del año anterior. Es el nivel más alto desde julio de 2022.
Estas adquisiciones suelen estar motivadas por compradores judíos que desean fortalecer su vínculo con Israel y asegurar un refugio potencial ante las tensiones crecientes en sus países de origen. Por ejemplo, Marc y Yael Azran, residentes de Maryland, compraron recientemente un apartamento en Beit Shemesh, expresando su deseo de participar activamente en la historia y el destino del pueblo judío.
Para los compradores potenciales, es esencial considerar varios aspectos prácticos. Los costos adicionales relacionados con la compra, como el impuesto de adquisición, los honorarios de abogado y los gastos de conversión, pueden representar aproximadamente el 12 % del precio del inmueble. Además, los bancos israelíes generalmente ofrecen financiación hasta el 50 % del precio para los compradores extranjeros.
En términos de ubicación, ciudades como Jérusalem y Beit Shemesh siguen siendo opciones populares. Sin embargo, también existen opciones interesantes en zonas periféricas donde los precios son más asequibles.
Para garantizar una transacción segura, se recomienda encarecidamente rodearse de profesionales competentes, como abogados especializados en bienes raíces y corredores hipotecarios.
En conclusión, a pesar de ciertos desafíos, el mercado inmobiliario israelí ofrece oportunidades atractivas para los compradores extranjeros que desean invertir o establecer una residencia en Israel. Una planificación minuciosa y una comprensión profunda del mercado son esenciales para sacar el máximo provecho.