Las cinco ciudades más grandes del país (Jérusalem, Tel Aviv, Haïfa, Rishon Lezion, y Ashdod) donde se concentra más de un cuarto de la población israelí, aproximadamente 2 millones de personas, registraron una migración negativa entre 2010 y 2013. En Tel Aviv, 22.500 personas abandonaron la ciudad en 2013 frente a 20.500 que se instalaron allí. 18.000 personas abandonaron Jérusalem el mismo año frente a solo 10.500 que se instalaron allí. Raanana es la ciudad más abandonada, ¡con una pérdida del 2% de su población cada año! El costo de los apartamentos sería la principal causa de estas salidas (un 4 ambientes, nuevo, costaría en promedio 2,14 millones de shekels en Raanana según las cifras transmitidas por el ministerio de la Construcción). El deseo de vivir mejor, más serenamente y en un ambiente más íntimo y menos contaminado explicaría también esta huida de los grandes centros urbanos hacia pequeñas ciudades o comunidades de menos de 100.000 habitantes. Ganei Tikva (30.800 habitantes en 2013), Gan Yavné (24.300), y Yokneam (13.300) atrayendo cada vez más israelíes.
Fuentes: Oficina central de Estadísticas.